Por Ezequiel Gorbarán*
En efecto, hay quienes consideran que las
cremas y maquillajes vencidos son inocuos
pero, muy por el contrario, pueden ser perjudiciales
para la salud dependiendo del grado de sensibilidad
de cada persona. Eccemas, dermatitis, edemas,
enrojecimientos, manchas, y otro tipo de reacciones
alérgicas o lesiones pueden ser la
consecuencia inesperada de una sesión
de belleza con productos inadecuados.
Pero ¿cómo saber si un producto
está vencido más allá
de la fecha de vencimiento? Hay que prestar
atención frente a un cambio de color
(si se aclaró u oscureció),
si cambia la textura o si la capa superior
se volvió acuosa.
El tiempo de vida útil varía
según cada producto. Artículos
como champú, cremas hidratantes, protectores
solares y dentífricos con fluoruro
duran cerca de 3 años si el envase
está cerrado, y de 6 meses a un año
después de abiertos. Las cremas generalmente
duran un año una vez abiertas y en
este caso es muy importante el modo de uso
para no contaminarlas: las manos deben estar
limpias al tomar el producto y hay que cerrar
correctamente el envase.
En el caso de las máscaras de belleza
duran de 6 meses a 1 año; los rubores
en polvo pueden tener una vida útil
de varios años siempre y cuando se
los conserve bien tapados. Las sombras en
polvo pueden durar entre 3 y 5 años,
y una vez vencidas cambian de color o textura.
Los delineadores pueden durar 3 años
si se los guarda bien tapados y el rimel hay
que descartarlo ni bien comienza a secarse.
Por último, los labiales duran aproximadamente
2 años.
La conservación es fundamental en todos
los casos ya que cada vez que el producto
es abierto se contamina. En este sentido,
es importante cerrar totalmente los envases
luego de cada uso; mantenerlos alejados de
la luz y el calor, y no abrirlos hasta usarlos,
e incluso guardarlos refrigerados. Cuidados
adicionales hay que tener con aquellos utilizados
durante una enfermedad, como puede ser un
delineador durante una conjuntivitis o un
lápiz labial si se tuvo una herida
en la boca. En ambos casos, es preciso desecharlos
para no correr el riesgo de volver a infectarse.
Según un informe de Environmental Working
Group www.ewg.org 2% de los cosméticos
podrían contener sustancias tóxicas.
Por lo tanto, y más allá de
los cuidados hogareños, es importante
comprar productos que muestren la fecha de
vencimiento en su envase (tal como lo exige
la ANMAT, el organismo contralor), que detallen
su composición e informen número
de legajo del fabricante o importador habilitado,
y número de resolución por el
cual fue autorizado.
Es por eso que los laboratorios serios someten
sus cosméticos a rigurosas pruebas
y cuentan con las certificaciones indicadas
para cada caso.
* Ezequiel Gorbarán, Gerente de proyecto
de Cosmesur Beautyworld
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